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Noticias: Comunicados de prensa
Discurso del ministro danés de la Cooperación para el Desarrollo en la conferencia de la EFA
La aportación educativa dentro de la ayuda danesa al desarrollo
"Deseaba que llegase el momento de esta conferencia. Para mí, evaluar los avances hacia el cumplimiento de los objetivos de Educación para Todos no es sólo un ejercicio necesario sino también algo en lo que estoy profundamente interesada.
Al respaldar el Plan de Acción Dakar y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Dinamarca se ha comprometido a realizar un esfuerzo mayor para ayudar en la prestación de educación para todo el mundo. Es alentador - y de hecho para mí supone un gran alivio- el encontrarnos en condiciones de declarar que la proporción de ayuda bilateral danesa asignada a la educación ha aumentado en los últimos años.
Cuando este gobierno llegó al poder en 2001, se decidió dar una mayor prioridad a las cuestiones educativas. El resultado concreto de esta decisión fue el aumento de 5 nuevos programas educativos que están concebidos mayormente para ofrecer mejores oportunidades educativas tanto a los niños y niñas como a los adultos. En total, Dinamarca financia 8 programas en la esfera de la educación dentro de los 15 países a los que prestamos ayuda.
Además, Dinamarca apoya el desarrollo educativo del Afganistán y ha empezado a hacer lo mismo en la zona sur del Sudán. En la transición de estos dos países desde una situación de devastación bélica hasta una sociedad democrática, la educación desempeña un papel clave. Por eso, la aportación de Dinamarca en estos lugares se ha centrado especialmente en la educación.
En términos numéricos, dedicar una especial atención a la educación equivale a que más del 8% de la ayuda bilateral danesa de 2004 se haya dedicado a la educación. Y con los nuevos programas en este sector espero que esta cifra aumente mucho más en los próximos años.
En este contexto, habría que añadir unas palabras de cautela sobre la distribución de ayuda bilateral a los diferentes sectores. Con las nuevas modalidades de ayuda, como la financiación de los presupuestos generales y la asistencia al sector público, la imagen que uno recibe cuando mira al sector de distribución de ayuda bilateral es sólo parcial. En países donde parte de la ayuda se ha prestado como apoyo presupuestario, las consultas con el país sobre el gasto nacional son de suma importancia. Con las nuevas modalidades de ayudas, la contribución de los donantes a un sector determinado no puede ser valorada con relación a la parte que va directamente a las actividades educativas. Por lo tanto, es esencial un diálogo político sobre la cuota en materia educativa dentro del presupuesto nacional. Es de igual importancia darse cuenta de que esta estrategia asimismo hace hincapié en la responsabilidad del país asociado para dirigir la aplicación de una política contra la pobreza en la que el acceso paritario a una educación de calidad sea condición indispensable.
Para la consecución de los objetivos de Educación para Todos, los principales protagonistas de la cooperación de desarrollo multilateral son el Banco Mundial, UNICEF y la UNESCO. En nuestro diálogo con estas organizaciones, Dinamarca durante muchos años ha apoyado y fomentado la continua y coordinada contribución del proceso de aplicación de Educación para Todos.
La UNESCO, como organismo especializado, tiene ante todo una función normativa pero que es fundamental. Además, la UNESCO es la principal coordinadora mundial de los movimientos sobre la Educación para Todos y la Década de Alfabetización de las Naciones Unidas. De ahí que la UNESCO ocupe una posición clave a la hora de contribuir al apoyo de la comunidad internacional para la consecución de los objetivos de Educación para Todos.
Como quizás sepan ustedes, he decido aumentar la contribución presupuestaria a la UNESCO de los 5 millones de coronas danesas del año pasado a los 20 millones de este año. Me gustaría de manera especial ver cómo estos fondos contribuyen al fortalecimiento de las competencias de la UNESCO como principal coordinador internacional del movimiento Educación para Todos. En concreto, confío que esta contribución contribuya a asegurar que muchos más niños y niñas, hombres y mujeres, disfruten de su derecho a la educación.
Como uno de los mayores donantes a UNICEF, con una contribución anual de 180 millones de coronas danesas, Dinamarca reconoce la importante labor llevada a cabo por esta organización en la esfera de la educación básica. Me gustaría subrayar el trabajo de UNICEF como organismo coordinador en la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, que aspira a garantizar que el mayor número posible de niñas reciban educación, que vayan a la escuela y que se les equipe con los materiales básicos necesarios para luego triunfar en la vida.
Esta iniciativa es especialmente importante porque todos sabemos, con la experiencia de los años, que toda niña que haya recibido una educación tiende a casarse más tarde y a tener menos hijos. Sus hijos tendrán más probabilidades de sobrevivir, estarán mejor alimentados y mejor educados. Será más productiva en la casa y en su trabajo estará mejor pagada. Al mismo tiempo se protegerá mejor contra el VIH/SIDA y asumirá un papel más activo a la hora de tomar decisiones sociales, económicas y políticas a lo largo de toda su vida. En resumen, la inversión en educación femenina ofrece un alto rendimiento.
He observado que el Informe de Supervisión Mundial muestra un continuo avance respecto a la paridad de género en la educación. Son buenas noticias, pero no lo suficientemente buenas. En los países pobres, la desigualdad juega casi siempre en contra de las niñas. Entiendo que en Dinamarca es diferente, y por lo tanto estoy impaciente por escuchar lo que Niels Egelund vaya a decir luego. El año pasado, 94 países no cumplieron el objetivo de conseguir la paridad de género marcado para 2005. Ochenta y seis países corren el riesgo de no lograr esa misma meta para 2015. De modo que millones de niñas están todavía sin escolarizar.
Para mí, la cuestión es cómo puede Dinamarca contribuir a acelerar la evolución del proyecto y ayudar a los países pobres a alcanzar la paridad de género. Lo que la ayuda danesa persigue es dar un trato prioritario a aquellos aspectos de los objetivos de Educación para Todos que ofrezcan una atención particular a los asuntos de género y, dentro de un contexto más amplio, a los relacionados con la marginación y la vulnerabilidad. Cuando se trata de lograr una asistencia mayor de niñas a la escuela, nuestra ambición no debe concluir cuando la niña entra en la clase. Hay que hacer mucho más para mejorar la calidad de la educación y para promover la igualdad en el nivel de aprendizaje y en las oportunidades para estudios y formación profesional superiores. En nuestros países asociados apoyamos los progresos en la recogida y análisis de datos desagregados que ayudan a asegurarnos de que la igualdad de género reciba la debida atención.
Desde una perspectiva más amplia, es igualmente importante mejorar las oportunidades a las niñas para que continúen la enseñanza secundaria y superior, la formación profesional y técnica, y finalmente puedan ingresar en el mundo laboral. Por lo tanto, existe la necesidad de apoyar el desarrollo del sector educativo con el propósito de eliminar la brecha de género en todos los niveles de la educación.
Semejante estrategia supone una visión a largo plazo pero de innegable importancia. No sólo contribuirá a aumentar las oportunidades de las niñas y de las jóvenes en el terreno educativo y laboral, sino que será un factor igualmente importante para disminuir el analfabetismo y eliminar la desigualdad de género en la educación.
Como antes mencioné, Dinamarca respalda estos criterios y los desarrollos estratégicos a nivel mundial a través de nuestro apoyo a la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, y a nuestra afiliación a su Comité Asesor Mundial.
Ahora volveré al tema del que se está ocupando de manera especial el Informe de Supervisión Mundial de 2006, es decir, la alfabetización. Este tema es de gran pertinencia puesto que la aptitud para leer y escribir influye y está íntimamente relacionada con, entre otras cosas, la pobreza, el género y la democratización, asuntos que están en el centro mismo de la cooperación del desarrollo y que reciben una especial atención de la política de desarrollo del gobierno. Sin embargo, la estadística de analfabetismo continúa siendo alarmante. Según el informe, de los 771 millones de adultos analfabetos la mayoría son mujeres. Además, es preocupante que 132 millones de estos adultos sean jóvenes de entre 15 a 24 años. Si al mismo tiempo el informe demuestra que el gasto de los donantes en educación primaria, y particularmente el dedicado a actividades de alfabetización, continúa siendo insuficiente, verdaderamente es un motivo de preocupación.
La inversión insuficiente en la educación primaria es un obstáculo indirecto para mejorar la alfabetización en un país. Pero al mismo tiempo, una atención dirigida demasiado unilateralmente hacia la formación educativa primaria puede dar como resultado -al menos en parte- la desatención de los jóvenes y adultos que nunca lograron entrar en la escuela o la abandonaron. No hay duda de que los Objetivos Dakar que no se integraron en los Objetivos de Desarrollo del Milenio han recibido menos atención que los objetivos relacionados con la educación primaria universal, la paridad de género y la equidad. En la ayuda danesa al desarrollo es posible encontrar un enfoque hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio aunque, en lo que respecta a la educación, vemos esos objetivos desde una perspectiva estratégica más amplia.
Sin embargo, existe una lógica justificada para invertir mucho dinero en la educación primaria, ya que también ayuda a mejorar el índice de alfabetismo. De ahí que la educación primaria continúe siendo, con mucho, el sector que recibe el mayor presupuesto danés para la educación.
No obstante, existe un equilibrio, que conviene tener en cuenta, entre invertir en las nuevas generaciones y la necesidad de hacer frente al compromiso de ayudar a los 771 millones de personas analfabetas a que recuerden y hagan realidad su derecho al aprendizaje de la lectura, la escritura y los conocimientos básicos de aritmética. Para mí es esencial que Dinamarca siga centrando su atención en los estudios primarios sin olvidar, al mismo tiempo, un planteamiento holístico de la educación en la que no reciban ayuda únicamente quienes tuvieron la suerte de acceder a la escuela.
Todos los países asociados a los que Dinamarca ha respaldado en educación han formulado una estrategia en el sector educativo, haciéndose eco de los objetivos de Educación para Todos, y por eso han incluido también una estrategia para la alfabetización. Algunos de los países están en vías de acabar con el analfabetismo, como también se están aproximando a conseguir una educación primaria universal. Como ejemplos puedo citar a Bután y a Bolivia. A otros, como Benin, Burkina Faso y Nepal, todavía les queda un largo camino que recorrer. Sin embargo, es necesario que todos los países continúen dedicando la máxima atención al tema educativo para acelerar el proceso que suprima el analfabetismo.
Según dije antes, Dinamarca respalda el proceso de incluir y consolidar la alfabetización como parte integral de una estrategia de educación integral. Creo que la alfabetización constituye en sí misma una meta, pero también un medio de conseguir los otros objetivos de Educación para Todos, al mismo tiempo que mejora la inclusión y participación social y económica. Este criterio está en la línea del pensamiento holístico de los objetivos de Educación para todos, lo que asegura el apoyo mutuo y la ayuda a la fundación de un desarrollo continuado.
En la mayoría de los países, las ONG, las organizaciones religiosas y las comunitarias de base han tratado de responder a la necesidad de campañas y programas de alfabetización. Sin embargo, no hace falta decir que el sistema educativo nacional tiene que tomar las riendas para acelerar estos procesos. Creo que existe un enorme potencial de lucha contra el analfabetismo en la interrelación de ayuda mutua entre los gobiernos y la sociedad civil.
Bolivia es un interesante ejemplo de ello. En este país su Ministerio de Educación ha lanzado un nuevo marco de estrategia para la alfabetización y la educación de adultos, potenciada por la participación del gobierno, pero al mismo tiempo reconociendo y beneficiándose del valioso trabajo de muchas organizaciones de la sociedad civil. En Burkina Faso el gobierno ha reconocido abiertamente la limitación de su rendimiento dentro del campo educativo y la alfabetización y por lo tanto ha pedido a Dinamarca que, a través de componentes específicos del conjunto danés de ayuda de sector, respalde a alguna ONG local competente y con experiencia. Se pueden citar ejemplos similares de otros países asociados en los que Dinamarca apoya la educación.
El Informe de Supervisión Mundial destaca la relación entre el analfabetismo y la pobreza y la exclusión social y cultural. Al hacer especial hincapié en la importancia de reducir la pobreza en nuestra ayuda a la educación, tratamos de abordar el problema del analfabetismo desde diferentes ángulos y en la misma línea que la identificación de esa relación en el citado informe. En el sector más pobre de la población el índice de analfabetismo es mayor y la tasa de finalización de estudios primarios es más baja. A esto hay que añadir que la ayuda danesa a la educación bilingüe -o quizás incluso multilingüe- en varios países se ofrece con miras a contribuir a un aumento en los índices de alfabetización.
Por lo tanto, apoyo firmemente la estrategia propuesta en Informe de Supervisión Mundial de llegar a un equilibrio entre una calidad educacional para todos los niños y niñas y un aumento de atención a los programas de alfabetización para jóvenes y adultos. Creo que Dinamarca ha hecho un esfuerzo valioso al promover este equilibrio en lo que a nuestra ayuda al desarrollo se refiere, y puedo asegurar que seguiremos supervisando el desarrollo de la alfabetización en cada uno de nuestros países asociados. En caso de paralización o desarrollo negativo, nosotros, junto con los gobiernos y otros colaboradores, haremos todo lo posible para ayudar a encarrilar el desarrollo por el buen camino.
El Informe de Supervisión Mundial se ha convertido en una herramienta útil para fijar muchos aspectos esenciales de la educación; en mi opinión hay que aprender lecciones valiosas tanto por parte de los donantes y de los países en desarrollo, como por la de los políticos y profesionales de la enseñanza. De manera que Dinamarca ha decidido también ofrecer ayuda financiera al Informe de Supervisión Mundial. En estos momentos, estoy deseando escuchar la presentación del estudio de este año a cargo de Nicholas Burnett, director del grupo Informe de Supervisión Mundial.
Gracias.
(Revisado el 5 de febrero de 2006)