Amy Bennett, corresponsal de UNICEF, informa sobre el desafío que implica para los niños y niñas palestinos llegar hasta sus escuelas.
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Territorio Palestino Ocupado: Actualidad
Los niños y niñas palestinos ante el desafío de recibir educación en medio del conflicto

HEBRÓN, Territorio Palestino Ocupado, 5 de octubre de 2007 - El conflicto que azota a esta región constituye una amenaza contra la educación de la niñez palestina. Los niños y niñas palestinos no sólo corren peligro de no poder llegar a sus escuelas, sino que aún cuando pueden acudir a las aulas les resulta muy difícil avanzar en sus estudios.
Entre los más afectados figuran los niños, niñas y jóvenes de la zona de Hebrón conocida como H2. Las alumnas de la escuela primaria para niñas Al Faiha, por ejemplo, deben pasar por controles militares en las carreteras y atravesar un portón eléctrico para llegar a esa casa de estudios. Los desafíos son todavía más agudos para las alumnas como Aya, una niña de 10 años de edad discapacitada físicamente.
Aya va a la escuela acompañada de su hermana Islam, de 13 años de edad, y regresa a su hogar junto a su hermano Jasem, que empuja la silla de ruedas de su hermana por los caminos desolados de la parte vieja de Hebrón. En el camino, también deben cruzar un control militar de carretera.
"Todas las mañanas traigo a mi hermana Aya a la escuela", comenta Islam. "En el camino nos tropezamos con muchas dificultades, como tener que pasar cerca de los efectivos militares, además de los controles".
Una escuela en estado deficiente
La escuela primaria para niñas Al Faiha consiste en dos pequeños edificios de dos plantas y un patio, también de pequeñas dimensiones, que no ofrece condiciones seguras para que las niñas jueguen. Cada edificio cuenta con cinco aulas de tamaño reducido.

"La mayoría de los habitantes de la zona H2 carece de ingresos", explica Jihan Shobaki, Director de Al Faiha.
Alta tasa de deserción escolar
Aunque algunas de las alumnas de Al Faiha continúan estudiando en las escuelas secundarias cercanas, muchas simplemente dejan de estudiar. Este año, sólo dos de las 20 niñas que terminaron sus estudios en la escuela primaria Al Faiha se matricularon para cursar estudios secundarios.
"Debido al aumento de la violencia en la zona H2, muchas niñas padecen diversos problemas psicosociales que dificultan su capacidad de concentrarse en los estudios escolares", comenta el Sr. Shobaki. "Y por eso terminan fracasando en sus estudios o abandonándolos definitivamente".
Al Faiha no es la única escuela con problemas de ese tipo. Una reciente encuesta del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Oriente Medio indicó que más de un 40% de los niños y niñas palestinos del cuarto al noveno grado no aprueban sus estudios de árabe, mientras que casi un 80% fracasa en los cursos de matemáticas.
Nuevos maestros contratados
El Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas contrató a 3.000 nuevos docentes para que dicten clases de enseñanza correctiva. UNICEF colabora con ese organismo a fin de obtener más ayuda para los estudiantes que la necesiten.
Como parte de una campaña de retorno a la escuela -y gracias al apoyo del Comité saudita de socorro al pueblo palestino y del Gobierno de los Países Bajos- UNICEF ha suministrado más de 40.000 hojas de trabajo para las clases de enseñanza correctiva y 1.500 conjuntos de materiales para el aprendizaje de las matemáticas y las ciencias. Además, ha distribuido más de 50.000 mochilas y 275 uniformes escolares. Mediante ese apoyo, UNICEF se propone mejorar la calidad de la educación y garantizar que todos los niños y niñas palestinos permanezcan en la escuela.
"Para los niños, y especialmente para las niñas, el regreso a la escuela es muy importante, porque les brinda una sensación de normalidad cuando las circunstancias de sus vidas son muy anormales", señala Wafa Obeidat, Oficial de proyectos de UNICEF en Hebrón.