Información por país

Egipto: Contexto

©UNICEF
Los mapas en este sitio no reflejan ninguna toma de posición por parte del UNICEF con relación a la situación jurídica de ningún país o territorio ni el reconocimiento de ninguna frontera.
Durante los últimos diez años, Egipto ha logrado grandes avances en el cumplimiento de los derechos de la infancia. En 1999, la tasa de mortalidad de los recién nacidos y la tasa de mortalidad de los menores de cinco años se había reducido a la mitad. La cobertura de inmunización se encuentra actualmente en un 95%. La tasa neta de matriculación en la escuela primaria ha aumentado y la brecha de género se ha reducido. La proporción de niños y de niñas que terminan el quinto grado no revela actualmente ninguna desigualdad en materia de género. Las estadísticas gubernamentales muestran una mejora en el acceso al agua potable. El Gobierno considera a la infancia como el objetivo más importante en sus planes para el desarrollo social, y el Consejo Nacional para la Infancia y la Maternidad tiene el mandato de supervisar que la voluntad política se traduzca en asignaciones presupuestarias y resultados que beneficien a la niñez. El compromiso sigue siendo firme, y una de las consecuencias ha sido la Declaración Presidencial del Segundo Decenio para la Protección y el Bienestar de la Infancia Egipcia (2000-2010) y el nuevo Programa de Desarrollo Social de Egipto, que se concentran en los jóvenes de la nación, y las personas en situación de desventaja.

Los extraordinarios recursos de Egipto en materia de medios de comunicación ofrecen numerosas oportunidades para llegar a amplios segmentos de la población. Más de un 90% de los hogares tienen acceso a la televisión y la radio. Los estudios más recientes indican que es necesario mejorar el contenido de los programas para los adultos y los niños, así como equilibrar la preponderancia de materiales que se ocupan más de la población masculina, urbana y de clase media.

A pesar de los logros registrados durante el último decenio en la mejora de la supervivencia infantil y de la mujer, y de que se ha reducido la brecha de género en la matriculación escolar, todavía hay grupos en situación de desventaja que exigen una mayor atención. Esto es especialmente evidente las zonas rurales del Alto Egipto. Tal como indica el informe sobre la pobreza de 2000/2001 del Banco Mundial, aunque la pobreza se redujo durante la segunda mitad de los años 1990 en todo el país, aumentó en el Alto Egipto. El número de niños y niñas que trabajan y que no acuden a la escuela en el Alto Egipto es también desproporcionadamente elevado con respecto a otras zonas del país.